viernes, 18 de diciembre de 2020

Decálogo de AUTOGESTIÓN : Visión de helicóptero


                                                                   

               VISIÓN DE HELICÓPTERO


       

    "Tenemos la capacidad de ver, pero, también, la responsabilidad de ampliar nuestra visión." 
Eduardo Larriera




Sin duda aspiras a llegar a obtener unos ingresos con los que puedas satisfacer tus necesidades personales. Son estas, las necesidades,  las que dan en buena parte la  respuesta a que es lo que nos mueve en la vida  y justifican el por qué hacemos lo que hacemos. 

Estos ingresos puedes garantizarlos a través de diversas fuentes,  de las cuales, las  más representativas  son la de establecerte en el mercado laboral por tu cuenta o la de ingresar en una empresa. En ambos casos necesitas desarrollar tu empleabilidad.

¿Qué es la empleabilidad? 

Las probabilidades que cada uno tenemos de colocarnos  en el mercado laboral, si decidimos entrar en el mismo, o cambiar de empresa en la que prestamos nuestros servicios actualmente.  Como bien sabes,  van desde cero a uno, desde un 0 % hasta un 100 % . Los entornos globales y competitivos en los que nos movemos hoy en día, exigen  atraer, retener, motivar y ayudar a desarrollar a los mejores, es decir, va a exigir a las empresas  como receptoras y gestoras del talento hacerlo de  manera efectiva y operativa.

Si te incorporas al mercado laboral con un buen expediente,  lo normal, a mi juicio, es que tengas en cuenta la siguiente fracción para ver lo que te ofrecen: Arriba, en el numerador,  aparecen tres conceptos: Dinero + Tareas + Proyecto de empresa. Abajo, en el denominador, aparecen dos: Incomodidades e Incertidumbre.

 En función de donde pongas el foco, de como priorices cada término del numerador, podrás calcular las probabilidades de caer en un trabajo con un elevado grado de precarización o, por lo contrario, un trabajo que te permita lograr un alto desarrollo personal y profesional. En otro artículo posterior explicaremos la combinación más óptima de los términos de la fracción. Decirte, anticipando un poco la cuestión,  que si tan solo tienes en cuenta el dinero del numerador y las incomodidades del denominador, corres un gran riesgo de que termines haciendo, el resto de tu vida, un trabajo precario y poco estimulante. Te estarías moviendo estrictamente por una motivación extrínseca – “ganarse los garbanzos”- y  considerando el trabajo como castigo: "ganarás el pan con el sudor de tu frente". En poco tiempo te convertirías en un rehén - persona no vinculada a la empresa y no motivada en su trabajo, sin coste de oportunidad alguno, sin opciones.  Te perderías los grandes alicientes que proporciona un trabajo considerado como fuente de realización personal que activa la motivación intrínseca y la trascendente. 

 ¿Quieres tener unas altas probabilidades, cuando decidas acceder al mercado laboral,  ya no solamente encontrar un trabajo cualquiera sino uno que te permita desarrollar, también, la motivación intrínseca y la motivación trascendente?







Si tu respuesta es sí, no puedes demorar tu preocupación,  y sobre todo,   tu ocupación,   hasta cuando llegue el momento. Es necesario que comiences ya a ocuparte de ello.

¿Cómo cuidar la empleabilidad? 

Cuidando tu auto desarrollo. Este auto desarrollo es fundamental. Para los más jóvenes, para ti, ya lo hemos dicho: desarrollar tu empleabilidad:  “Diseña tu futuro pues es en donde  pasarás el resto de tu vida”. Para los no tan jóvenes, para renovar  sus activos que con el tiempo se van deteriorando. El que no invierte en su capital intelectual y emocional,  podría estar  teniendo unos ingresos irreales que en el tiempo no sería capaz de mantener. Por eso es importante que incorpores en tu vida el concepto de “amortización personal



El auto desarrollo, la mejora continua personal,  tiene lugar cuando la persona cree en sí misma. Todo proyecto, objetivo o meta necesita tener cierto sentido de certidumbre. Está relacionado  con la auto eficacia: las probabilidades subjetivas con las que calculamos las posibilidades de éxito en una tarea antes de emprenderla. Si estas son bajas, si nos falta el sentido de  certidumbre, no tendremos la energía suficiente para llegar. Si las probabilidades son altas, si crece nuestro sentido de certidumbre, utilizaremos todos nuestros recursos, a veces, de manera  insospechada. Por eso el primer paso es creer. Si no lo creo no lo veo.

Hay personas que ignoran los recursos que tienen. Otras, son conscientes de sus recursos personales pero no le saben sacar partida, no saben utilizarlos eficientemente. También hay  personas que saben los recursos que tienen, saben cómo utilizarlos, pero, no quieren utilizarlos.





 Finalmente, hay personas que son muy conscientes de sus recursos, saben y quieren utilizarlos y los utilizan.  

El objetivo de esta formación es contribuir a que un mayor número de personas  forme parte de este grupo y, también, a que las que ya forman parte del mismo adquieran herramientas prácticas y abaladas que le faciliten el desarrollar su potencial. 



Ver Video:

 https://tv.uvigo.es/video/5b5b62fe8f420804526d0554?track_id=5b5b62ff8f420804526d055b.

 

La  premisa de  la que  partimos es que  lo importante no es lo que somos sino lo que podemos llegar a ser. Este “poder llegar a ser” comienza por el sistema educativo, el cual constituye el pilar fundamental sobre el  que se asienta el desarrollo futuro de nuestra sociedad.

Un alto desarrollo personal y profesional  requiere un alto entusiasmo.  Conseguimos estar entusiasmados cuando nos gusta lo que hacemos. Disfrutamos con  lo que hacemos y creemos en ello. Esta es la base de los resultados que obtenemos. A veces la creencia es más poderosa que el cálculo de probabilidades.

 Para conseguir resultados tangibles partimos de dos ideas que, en principio, pueden parecer contradictorias:

 “Nada más práctico que una buena teoría”

"Las teorías no sirven de mucho si no nos ayudan a mejorar nuestra práctica cotidiana”
 
 




sábado, 28 de noviembre de 2020

Cardar para saber mirar: La ATENCIÓN

 




¿Qué buscas?

¿De donde partes?





El conocimiento nace y se transmite a través de grupos que comparten “espacios de atención”, es decir, colectividades de seguidores”. Randall Collins

¿Cómo cardar la

 información?


¿Cómo filtrar lo esencial,  de todo el flujo de información que recibimos,  y saber diferenciar lo importante de lo accesorio?

 Para dar respuesta a las preguntas con las que iniciamos este artículo, lo primero que hay que tener en cuenta es la Atención, la cual es la llave de entrada a nuestro cerebro: de todo un torrente de estímulos que nos están acosando en todo momento, solamente procesamos aquellos a los que prestamos atención. 

Atender es "estar despierto hacia algo". Presupone disposición física (ojos abiertos, cierta tensión muscular, etc.) y preparación mental o estar a la expectativa. Es darnos cuenta de lo que vemos, sentimos, oímos o leemos."[1] Esto nos decía  el jesuita Narciso Irala en el libro que se referencia en la bibliografía y que conservo desde mi adolescencia. Era todo un maestro de lo que entonces se llamaba cultura psíquica o higiene mental. 


 

Si tienes tu atención centrada en la lectura de este artículo, has utilizado, en primer lugar,  la atención selectiva para dirigir tu interés hacia el mismo y no, pongamos como ejemplo,  hacia el “programa basura” de determinadas televisiones. El seleccionar aquello a lo que prestamos nuestra atención es muy relevante y genera todo un cúmulo de consecuencias prácticas que inciden de forma decisiva en nuestra vida, para bien o para mal, para mejorarla o para empeorarla.

Un ejemplo nos permitirá comprender esto. Imaginemos que vas a un organismo oficial para resolver un problema que tienes. Una vez que llegas al funcionario de turno, al que corresponde la solución del mismo, en cuanto le empiezas a contar el problema, desvía el tema sacándote él otro que nada tiene que ver con tu problema, canalizando tu atención hacia lo que te cuenta, para finalmente marcharte de allí sin haber solucionado nada.  Utilizaste bien tú atención selectiva poniendo el foco en el problema que tenías que solucionar, pero,  no la mantienes el tiempo necesario para que sea efectiva.  Fue un método muy utilizado en el mundo laboral y sigue estando de  plena actualidad en los políticos que lo utilizan sobre todo con los periodistas ante preguntas comprometidas. En una comunicación asimétrica - el emisor y el receptor tienen diferente grado de poder- el más poderoso,  no solo habla más sino que pregunta mucho: el que pregunta dirige la conversación,  canalizando la atención del otro con las preguntas que emite.

Caemos en una atención deficiente cuando seguimos e interponemos varias ideas, logrando un rendimiento deficiente y un cansancio más intenso y que aparece más rápido.

"La receptividad es un estado activo y consciente a lo que se recibe, y pasivo a todo lo demás. Tener conciencia de un acto no es pensar en él, sino sentirlo" [2]  Nos sigue diciendo Narciso Irala en otro de sus libros también referenciado en el bibliografía.

Si estás absorto en este artículo, estás en estado de atención concentrada la cual nos permite dirigir nuestra mente hacia una sola cosa ignorando todo lo demás. De esta forma estás relacionando la información del artículo  con los conocimientos que ya tienes sobre el tema y seguramente, al menos es mi pretensión, tal vez modifique,  enriqueciéndolo, tu punto de vista actual sobre el tema, el cual, por muy elaborado que lo tengas, siempre es inferior al mejor punto de vista que se puedes llegar a  tener sobre el mismo. 






Puedes tener un punto de vista muy reflexionado  y elaborado sobre un tema, un asunto, una cuestión determinada. Por muy logrado que lo tengas, sin duda está lejos todavía del mejor punto de vista que puedes llegar a tener sobre esa cuestión. Nuestra dificultad para escuchar,  se encuentra en múltiples y profundas cuestiones. Una de ellas,  es la de que en una conversación nos centramos en el punto de vista que tenemos nosotros, y no en el punto de vista que nos expone nuestro interlocutor. Si tú punto de vista sobre algo está elaborado a partir de la anécdota, la paja, lo contingente,  y hablas con alguien que lo tiene un poco más elaborado en base a lo esencial, el grano, un contenido profundo, estás perdiendo una oportunidad de oro de salir de allí con un punto de vista muy mejorado y más cerca del óptimo.  

Si "instalas" este programa que software mental que te propongo, tu cerebro establecerá nuevas conexiones neuronales y se enriquecerá. "

Mediante la plasticidad cerebral somos capaces de modificar hábitos o conocimientos predeterminados y aprender cosas nuevas". Sandra Jurado, neurocientífica del CSIC-UMH

Sigamos con el artículo. Si  no te “engancha”,  y al mismo tiempo que lo lees estás viendo el WhatsApp, consultando un email, o atendiendo a su vez a cualquier otra cosa (confío que no, que el tema haya despertado tu interés),  esta falta de atención concentrada,  generará distracciones y divagaciones y tu mente se escapará hacia temas que nada tienen que ver,  ni con la información del artículo ni con tus conocimientos previos sobre el tema. Caerás en una atención perjudicial, distraída que generará no solo que interrumpas la idea original con la consiguiente pérdida de eficacia y de facultades mentales, entre ellas la claridad mental.  

William James  definió la atención como “la toma de posesión, por la mente, de un modo claro y vívido, de uno entre varios objetivos o cadenas de pensamientos simultáneamente posibles”.  [3] Nuestro cerebro procesa los estímulos de uno en uno, secuencialmente, por lo que es imposible atender, adecuadamente, al mismo tiempo a la lectura de un artículo de este tipo y a lo que pasa en la televisión - son conocidos los males de la multitarea que se trata de implantar en muchos contextos  laborales-.

 Para que la combinación entre la información que proceso y los conocimientos que ya tengo en mi cerebro sea fructífera, hay que recurrir al pensamiento profundo y este es incompatible con la distracción y requiere de una atención concentrada. La atención controla, orienta y regula nuestra actividad consciente. Nos permite tomar conciencia de nuestro entorno, del mundo   exterior y también de lo que ocurre en nuestro mundo interno.


Sin la conciencia de uno mismo no es posible la autogestión y somos  muy propensos a la manipulación y a dejar las riendas de nuestra vida  en manos de otros. La autogestión exige claridad mental, la cual da como resultado la conducta eficaz: una actuación consciente,  controlada por ti tal y como tú previamente has decidido.También tiene mucho que ver con la paz interna. Nos referimos al sosiego mental, a la paz  interior.  La sensación que sentimos después de un periodo de tiempo de una atención concentrada sin interrupciones, distracciones y demás, dan como resultado paz, alegría, tranquilidad y descanso, todo lo cual supone un poderoso tonificante cerebral.

 Es la atención voluntaria la que nos permite decidir aquello hacia lo que vamos a canalizar  nuestro interés y la que requiere una actitud activa - proactividad-.

Lo contrario, una actitud pasiva, genera una atención involuntaria y enfocamos nuestro interés en aquello que determina el  estímulo, anuncio, persona o anécdota que aparece en nuestro entorno - reaccionamos-  no damos la respuesta que elegimos sino la que nos dicta el estímulo que recibimos.   De ahí la importancia de una atención selectiva.

También nos permite la atención voluntaria, seleccionar la información, separar el grano de la paja, quedarnos con los contenidos de algo y no con la anécdota:

Ver video:

Decálogo de Autogestión. Cardar para saber mirar

http://tv.uvigo.es/es/video/mm/15177.html

  "Tenemos atención concentrada cuando seguimos una idea o experiencia con exclusión de otra. Cuando toda nuestra conciencia queda ocupada por lo que leemos, observamos o escuchamos, sin darnos cuenta de otra cosa."[4]





 ¿Eres consciente del modo en que empleas tu atención?

¿Qué criterios guían tu atención selectiva?

¿Por qué “nichos informativos” te mueves?

¿Qué “espacios de atención”  compartes?

¿A quién y a qué prestas tu atención?


 

Referencias bibliográficas:


COLLINS, Randall: SOCIOLOGÍA DE LAS FILOSOFÍAS. Una teoría global del cambio intelectual. Editorial Hacer, S.L. 2005

[1] IRALA, Narciso: EFICIENCIA SIN FATIGA. Editorial Mensajero. Bilbao 1975. (19 edición)  p.15

 [2] IRALA, Narciso: CONTROL CEREBRAL Y EMOCIONAL. Editorial Mensajero. Bilbao 1975. (101 edición)  p.41

[3] Willian James: Principles of Psychology, 1890; citado en  Goleman. Daniel, “Focus. Desarrollar la atención para alcanzar la excelencia” 2013, pág.26)

 [4] IRALA, Narciso: EFICIENCIA SIN FATIGA. Editorial Mensajero. Bilbao 1975. (19 edición)  p.23


 




viernes, 6 de noviembre de 2020

Así NACIÓ este DECÁLOGO

 









Inicio hoy, en este nuevo blog, el Decálogo de Autogestión, el cual iré publicando  siendo fiel al original que desarrollé hace años,  revisado en algunos puntos para ajustarlo más a los tiempos actuales y  a lo que ahora mismo pienso y siento.

Como estoy convencido que nada se puede explicar ni entender si no se ubica en un contexto determinado,  invito a leer el siguiente artículo (evitaré, en la medida de lo posible anglicismos) que publiqué en otro blog en el que expreso  ‘opiniones sobre la vida’. Leyendo este artículo entenderás mejor cual es mi posición actual y lo que escribo:

 SOBRE MÍ:   https://www.blogger.com/blog/post/edit/8615013334320974582/2898262644204420143 

 

El desarrollo de este Decálogo de AUTOGESTIÓN nació como consecuencia de unas clases presenciales dadas a los alumnos del último año de Ingeniería Industrial de la Universidad de Vigo, englobadas en lo que llamamos Competencias Horizontales, y de forma más amplia dentro de la Inteligencia Emocional.

Estamos hablando de personas que han desarrollado a lo largo de sus estudios las 'competencias duras' - sustentadas en la Inteligencia Cognitiva, el CI-  que le van a ser muy útiles en el mercado laboral en el  que aspiran a incorporarse. No han desarrollado  las llamadas 'competencias blandas' las cuales le serán imprescindibles para la vida en general y para el mercado laloral en particular. Estas últimas competencias, que son las que garantizan el éxito laboral en un 80%, según Goleman,   se sustentan en la Inteligencia Emocional - hablaremos de ella en algún artículo posterior-.


“Para muchos antiguos trabajadores —hijos de la meritocracia a los que se educó en la idea de que la educación y las habilidades técnicas proporcionan un billete seguro para el éxito— esta nueva manera de concebir las cosas puede acabar resultando traumática. La gente está comenzando a comprender que el éxito depende de más factores que la mera capacidad intelectual o la destreza técnica y que, para poder sobrevivir —y ciertamente para poder prosperar— en el cada vez más turbulento mercado laboral se requiere de otro tipo de habilidades. Así es como están comenzando a valorarse cualidades internas tales como la flexibilidad, la iniciativa, el optimismo y la adaptabilidad. La crisis venidera: el auge del CI (cociente de inteligencia) y el declive del CE (cociente emocional)”[1]  


 Ser conscientes de nuestras emociones y la de los demás, nos permitirá gestionar cualquier situación de forma más eficiente, reforzando y guiando nuestros pensamientos y nuestras acciones. Esto es la inteligencia emocional y, como puedes ver, es fundamental entenderla y manejarla para que nos ayude a hacer aquello que queremos, para que nos permite ser los propios gestores de nuestro proyecto vital, sabiendo como afrontar emociones desfavorables o negativas que nos debilitan en nuestras acciones  y generando emociones positivas que nos potencian en muestras actuaciones.

 Nos  sirvieron de guía en el desarrollo de este Decálogo de Autogestión,   las siguientes preguntas:


                                                                                    

 

 







 

 

¿Qué buscas?

 
     ¿De dónde partes?
                                             
           ¿A qué aspiras?
               
 
            ¿Con qué cuentas?
                                               
                ¿Cómo te manejas?
                                               
                                   ¿Qué te limita?
 
 ¿QUÉ VAS A HACER?
 


Nuestro objetivo era ayudarles a dar respuesta a las mismas y, sobre todo, facilitarles herramientas y métricas para gestionar lo que decidan hacer a partir de las respuestas dadas. Al final, cada uno de los asistentes  y a partir de la pregunta ¿Qué vas a hacer?, elaboró un 

Plan Estratégico Personal con una serie de propósitos y acciones que pensaban   llevar a cabo.


Si sigues siendo curioso, si sigues conservando tu capacidad de asombro, si sigues con la inquietud de irte construyendo  a tú propia medida,  si estás dispuesto a gestionar tu propio y personal proyecto de vida, aquí me encontrarás…

https://www.blogger.com/blog/posts/376332901971l7895976





Video : https://tv.uvigo.es/video/5b5b62fe8f420804526d0554



Referencias bibliográficas:

[1] GOLEMAN, Daniel: LA PRÁCTICA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL. Editorial Kairós S.A., 1998, p.17


jueves, 5 de noviembre de 2020

Cardar para saber mirar

 

 


¿Qué buscas?



CARdar como COMPETENCIA


Entendiendo el contexto 

Hace 2 millones de años Homo Habilis  se dedicaba a cazar. Actualmente Homo sapiens, aparecido hace 50.000 años, se dedica a pensar.

 Homo sapiens -hombre sabio, capaz de conocer- se desarrolló y evolucionó por  la era agrícola y la industrial, utilizando, como factores productivos o recursos para producir los bienes y servicios que consumía y disfrutaba, la tierra, el capital, el trabajo y el conocimiento,  en distintas cantidades e intensidades,  en función de cada una de las eras según se ve en el gráfico que aparece más abajo. Así, en la era agrícola, la tierra y el trabajo eran los factores prioritarios y más utilizados ; el capital y el conocimiento quedaban relegados a un segundo plano.



  En 1969 aparece en la obra The Age of Discontinuit de Peter Drucker,   La sociedad del conocimiento   en la cual, según Drucker, el factor productivo por excelencia pasa a ser el conocimiento, hasta el punto de que hacia el año 1971 el 50% del PIB sería generado, según Drucker,  por medio de las nuevas tecnologías,  aparecidas en la  Sociedad de la Información,    a través del conocimiento. 

                          

 En la era agrícola, una de las competencias que era necesario desarrollar, era la competencia de cardar lino, -"Preparar con la carda una materia textil para el hilado". RAE-. Teniendo esta competencia, a partir de una planta de lino, que sembraban y recogían, la sometían a un proceso de cardar consistente en separar el lino de la estopa, lo útil de los desechos. Fabricaban, de esta forma,  toda una variedad de productos textiles tales como vestidos, paños, etc., muy útiles y prácticos  que  utilizaban en sus hogares.

 En la era del Conocimiento, el factor productivo por excelencia es el conocimiento, le sigue el capital, y el trabajo y la tierra quedan relegados a un segundo plano. El saber desbanca al capital como recurso preferente para generar riqueza. Emerge el trabajador del conocimiento.

En esta era, las nuevas tecnologías, y sobre todo la expansión de Internet,  generaron la cibercultura. El filósofo   Pierre Levy    la aborda en su libro “La cibercultura: ¿el segundo diluvio?”

 Todo parece indicar que nos están ahogando con un exceso de información,  y que la nueva y sofisticada arma de manipulación,  ya no sigue la estrategia de  ocultar la información y el conocimiento manteniendo a la gente en la ignorancia  sino todo lo contrario: proporcionando tal exceso de información que ya no sepamos diferenciar la buena de la mala, la verdadera de la falsa, el grano de la paja. 

Escribe cualquier término en tu buscador y verás gráficamente esto que estamos hablando. Acabo de meter en Google el término "conciencia"  y aparecen del orden de 81.00.000 de resultados - 29-01-2021: 9 h.-. Repito la operación el 23-09-2021 9:57 horas y aparecen    101.000.000 resultados. 

La constante interacción entre personas,  que nos permite a todos y cada uno exponer nuestra opinión abiertamente en foros  masivos de redes sociales, profesionales y demás,  hace que sea imprescindible utilizar la competencia de cardar, ya no lino, en este caso,  sino información, con el objetivo de   diferenciar la buena de la malael grano de la paja, lo aplicable de lo utópico, lo práctico de lo teórico, lo que aporta resultados de lo que nos hace perder el tiempo, o peor todavía, nos lleva a tomar decisiones equivocadas a partir de información falsa y manipulada.[1] 

Ya no se trata de mantener a las personas ignorantes ocultándole información y conocimientos- estrategia muy utilizada en el mundo laboral de antes que se sintetiza muy bien con una frase que algunos jefes decían a sus subordinados: "tú a trabajar que para pensar ya estoy yo". Se trata de seguir manteniéndolas ignorantes pero con una estrategia distinta y contraria a la anterior: darle un exceso de ambos de tal forma que no sepa procesarlos adecuadamente y acabe confundiendo – permítaseme el término  coloquial-  el tocino con la velocidad. 

  La manipulación es la herramienta más utilizada hoy en día,  para que dejemos las riendas de nuestra vida en manos de otros y nos convirtamos en meros títeres, movidos por hilos invisibles de los que no somos conscientes. 


             

 La vacuna: práctica de la AUTOGESTIÓN 

Decíamos en el artículo anterior, que el desarrollo de este Decálogo nació  englobado en lo que llamamos Competencias Horizontales – también denominadas Competencia Transversales- , y de forma más amplia dentro de la Inteligencia Emocional- CE-.

Podemos entender la Autogestión como la  Meta competencia Transversal por excelencia,  que se manifiesta en todos los órdenes de nuestra actuación en las diversas facetas de la vida. “Una meta competencia es una competencia que es tan poderosa que influye sobre la capacidad de la persona para adquirir otras competencias” [2]

 Ya podemos haber alcanzado un gran desarrollo de las “competencias duras”, aquellas que desarrollamos en la carrera -  que correlacionan con la inteligencia psicométrica, CI- y que ponemos de manifiesto en el puesto de trabajo. Si careces por completo de la Meta competencia de Autogestión,  no te servirán de mucho,  para lograr una vida satisfactoria con  un elevado BIS: Bienestar Individual Subjetivo.  Voy a poner un ejemplo, un tanto exagerado, en el sentido de que sobrepasa los límites de lo normal, de lo justo y de lo conveniente, pero muy claro e inteligible en el contexto actual: si te has esforzado para sacar adelante una ingeniería con un buen expediente –competencias duras- , pero luego te pasas la vida como “proletariado del teclado”,  tu desarrollo de la Autogestión – competencias blandas que correlacionan, no con el CI,  pero sí con el CE, y con las “disposiciones mentales” – fue deficiente. 

 

Entiéndase lo del  “proletariado del teclado” dentro del siguiente contexto- voy a repetir parte de lo dicho en el artículo anterior- : Si te incorporas al mercado laboral con un buen expediente,  lo normal, a mi juicio, es que tengas en cuenta la siguiente fracción para ver lo que te ofrecen: Arriba, en el numerador,  aparecen tres conceptos: Dinero + Tareas + Proyecto de empresa. Abajo, en el denominador, aparecen dos: Incomodidades e Incertidumbre. 

En función de donde pongas el foco- saber mirar- , de cómo priorices cada término del numerador, podrás calcular las probabilidades de caer en un trabajo con un elevado grado de precarización o, por lo contrario, un trabajo que te permita lograr un alto desarrollo personal y profesional.

Si tan solo tienes en cuenta el dinero del numerador y las incomodidades del denominador, corres un gran riesgo de que termines haciendo el resto de tu vida un trabajo precario y poco estimulante - "Ganarás el pan con el sudor de tu frente"-.

Si pones el foco - saber mirar-  en las tareas del numerador y priorizan su contenido de tal forma que te permitan formarte, desarrollarte, retarte estás consiguiendo el desarrollo de dos variables que van a tener en tu vida una incidencia decisiva: La variable TALENTO y la variable RETO. 

Para optar por esta opción es necesario tener la suficiente claridad mental y  desarrollar la "Escala del Saber" - datos, información, conocimientos, sabiduría [3]- hasta el último escalón.


 

Si además también  llama tu atención en el numerador el  Proyecto de empresa  al que te sumas, y este te convence, - "Me gusta lo que hago por que beneficia a mucha gente"-  acabarás creando en esa empresa unos anclajes emocionales que desarrollarán tu motivación y entusiasmo en tu trabajo y te llevarán a conseguir un elevado  BIS – Bienestar Individual Subjetivo – en la vida además de un -BO: Bienestar Objetivo, medido por variables cuantitativas- . La calidad de vida que logres así disipará las Incomodidades y la Incertidumbre del denominador.

 Con el término de autogestión hablamos de la capacidad de  una persona para realizar acciones por si misma sin la necesidad de recibir atención por parte de otras personas. Hablamos de proactividad, de autonomía, de escapar de donde quieran llevarte de la mano como a un niño, de automatizarte como a un robot, al que no se le da la oportunidad de madurar y crecer.  Hablamos de personas dispuestas a dirigir su propia vida. Hablamos de personas que tienen muy claro lo que quieren y planifican su vida dispuestos a mantener lo que  quieren y ya tienen,  y a conseguir lo que quieren pero que aún no tienen. 



  Personas que no caen en el virus del “optimismo de pandereta” – destacada “filosofía” especializada en manipular ocultando y deformando la realidad a las personas y generando expectativas irreales, llegando , en un plazo más o menos amplio,  a la frustración, al resentimiento y al victimismo-.[4]




 Personas que mantienen  como fuente de energía un vital optimismo funcional  a través del cual se marcan objetivos realistas que cumplan los parámetros propios de todo objetivo, y añadiéndole dos parámetros más que no suelen aparecer en los objetivos organizacionales: que estén bajo su propio control personal, es decir,   que pueda sacarlos adelante por sí mismas; segundo, que sean ecológicos, es decir, evaluando el impacto que van a tener en su vida futura una vez que los consigan.

Nicolás Maxwell que propone una revolución cultural que evolucione desde el conocimiento a la sabiduría, define la libertad como “la capacidad de conseguir lo valioso en una amplia variedad de circunstancias”. Esto exige, empezar por diferenciar de forma nítida entre precio y valor. 


¿Tienes  claro que es para ti lo valioso?


   

"Decidí que mi deseo anterior de ser un gran físico teórico y dominar el universo, y mi deseo de ser un gran novelista y maestro de la vida humana, eran ambos, cuando se los llevaba al límite, aspectos del deseo de convertirme en Dios. Esto no solo era absurdo; era indeseable. Mucho más deseable era ser algo que, hasta entonces, me había parecido demasiado insignificante para merecer ninguna consideración: yo mismo.”- la negrita es mía." [5]



No olvidemos que el éxito personal es la la suma de éxito exterior- el que tenemos en el mundo- y el éxito interno - la satisfacción personal.




En mi opinión, el rasgo más definitorio de la Autogestión, a mi juicio,  es el de tener una firme y constante disposición mental a “crear opciones”, de tal forma que nunca se vea uno entre la “espada y la pared”, disponiendo habitualmente de  un suficiente número de alternativas,  desde el que pueda elegir lo que más le convenga, sin convertirse en rehén de nada ni de nadie.



  Según Carol Dweck podemos ubicar a todas las personas a lo largo de un continuo que va desde Mentalidad Fija hasta Mentalidad de Crecimiento.

Los primeros creen que sus logros se deben a su capacidad innata; temen al fracaso ya que les pone en cuestión y les hace dudar de sus propias capacidades. No lo dice ella,  pero yo creo que le baja su nivel de autoeficacia, que definimos en un video que aportamos en este decálogo,  como las probabilidades subjetivas que calculamos, antes de empezar un proyecto,  de conseguirlo a no. Si nos vemos ante el mismo con poca autoeficacia,  lo más probable es que no lo consigamos – explico en el video el por qué es así-. Bandura la define como “la creencia en la propia capacidad de organizar y ejecutar los cursos de acción necesarios para gestionar las situaciones posibles”

Los segundos, los de Mentalidad de Crecimiento, creen que todo puede mejorarse y es modificable con aprendizaje y esfuerzo. Para ellos el fracaso es una fuente de aprendizaje y por lo tanto ni les preocupa ni lo temen.

Para Carol Dweck, las Disposiciones Mentales tiene una mayor influencia en la vida de una persona que los recursos cognitivos que esta tenga y vaticina que las personas con mentalidad de crecimiento lograrán en su vida un mayor BIS: Bienestar Individual Subjetivo y un mayor éxito. 

 La Autogestión, según lo que llevamos expuesto,  se relaciona más con una Mentalidad de Crecimiento que con una Mentalidad Fija.




 

Nos dice Carol: “Los estudiantes que tienen una mentalidad fija  creen que sus habilidades básicas, su inteligencia, sus talentos, son solo rasgos fijos. Tienen una cierta cantidad y eso es todo, y luego su objetivo es lucir inteligentes todo el tiempo y nunca parecer tontos.  Los estudiantes con mentalidad de crecimiento,  entienden que sus talentos y habilidades pueden desarrollarse mediante el esfuerzo, la buena enseñanza y la perseverancia. No necesariamente piensan que todos son iguales o que cualquiera puede ser Einstein, pero creen que todos pueden volverse más inteligentes si se esfuerzan en ello”.

 El resaltado en negrita es mío: me parece un perfecto ejemplo para diferenciar entre el “optimismo de pandereta”- hacernos creer que todos somos un Einstein- y el “optimismo funcional”- las habilidades pueden desarrollarse mediante el esfuerzo, la buena enseñanza y la perseverancia-.

Para alcanzar esta autogestión la competencia de cardar,  en el sentido que aquí exponemos, es el primer e imprescindible requisito. 


 Aclarando conceptos

 Me he inclinado por la palabra cardar,  por la fuerza de la  analogía de desechar la estopa del lino en la era agrícola,  y la desinformación basada, no en la escasez,  sino en la saturación  de la información en los tiempos actuales,  con la cual nos someten a un proceso de atiborrar nuestros sentidos perceptivos con ‘estopa’ ahogando nuestro cerebro y logrando como resultado final que nos alejemos de la Auto Gestión y nos convirtamos en meros comparsas de los demás y de las circunstancias.  



 Pero no  elegí cardar tan solo por eso, sino que su potencia como regla mnemotécnica  para recordar tres principios (CAR)  y tres métricas (DAR) fundamentales en la vida de toda persona que quiera practicar la Auto Gestión  y conducir su vida. Cardar nos permite memorizar y recordar los dos primeros principios de este Decálogo de Autogestión:







El primero de ellos “CARdar para saber mirar” en el cual se encierran los tres principios básicos de la autogestión: Conciencia, Autocreencia y Responsabilidad.

 El segundo, “CarDAR para progresar”: Desarrollo personal y Profesional, Aportaciones que hacemos al entorno y Recompensas que recibimos de ese entorno. 

Este segundo principio del Decálogo de Autogestión,  sintetiza tres métricas, que no solo nos permitirán medir nuestro progreso,  sino, además, entender la lógica de la vida.

 ¿Filtras lo esencial de todo el flujo de información que recibes y sabes diferenciar lo importante de lo accesorio?

Ver VIDEO:

https://tv.uvigo.es/video/5b5b62fe8f420804526d0554

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Referencias bibliográficas:

 COLLINS, Randall: SOCIOLOGÍA DE LAS FILOSOFÍAS. Una teoría global del cambio intelectual. Editorial Hacer, S.L. 2005

 [1]  CARROÑA INFORMATIVA   https://neuroforma.blogspot.com/2020/06/carrona-informativa.html

 [2]  Briscoe & Hall (1999)

[3] LA FRAGILIDAD DEL TRABAJO 1: PERSPECTIVA Y CLARIDAD MENTAL

 https://www.blogger.com/blog/post/edit/8615013334320974582/596982680448187975 

[4]  ¿INDIGNADOS O RESENTIDOS? (2)

https://www.blogger.com/blog/post/edit/8615013334320974582/8250054928485987236

[5]  Nicholas Maxwell. Sobre mí:https://www.ucl.ac.uk/from-knowledge-to-wisdom/aboutme